Cuidados del calzado

Cuidar tus zapatos no solo te proporcionará un buen aspecto, además contribuirá a una mayor durabilidad. El cuidado regular de tus zapatos incrementará su resistencia al agua e impedirá la acumulación de suciedad, siempre más difícil de eliminar esporádicamente.

Sigue estos consejos para mantener tus zapatos en el mejor estado posible.

 

 

CUIDADOS GENERALES

 

Secar tus zapatos

Un buen truco para secar tus zapatos empapados consiste en rellenarlos con papel para que absorban el agua y la humedad. Reemplaza el papel cuantas veces sea necesario. Necesitarás al menos dos días para ello. No acerques los zapatos mojados a ninguna fuente de calor para acelerar el proceso ya que podrían encoger, deformarse o agrietarse.

 

Dar forma o amoldar

La utilización de hormas flexibles para el calzado ayuda a mantener la forma de los zapatos. Introdúcelas cuando los zapatos estén aún calientes y retíralas antes de usarlos para mantener su mejor aspecto. Piensa en ello como si fuera un buen colgador de ropa. A buen seguro que no guardaría una camisa de seda en el suelo. Además, usar hormas cuando limpias tus zapatos permite que los productos de limpieza actúen también en los pliegues que se producen al andar.

 

Plantillas

Las plantillas pueden ayudarte a que los zapatos se ajusten mejor a tus pies. Una sencilla plantilla de piel rellena el espacio en un zapato que es ligeramente más grande que el pie y/o una plantilla anatómica puede ayudar a unos pies cansados. Las plantillas ayudan a mantener tus pies sanos. Es una buena idea retirar las plantillas durante la noche. Tus pies desprenden humedad y ello ayudará a tus zapatos a secarse.

 

MATERIALES

Ante y Nobuck

 

 

¿Cómo los diferencio?
El ante es la otra cara de la piel normal. Tiene una textura más áspera y "peluda". El Nobuck tiene una apariencia más fina y suave.


Limpieza.
Eliminar cualquier acumulación de polvo o suciedad con un buen cepillo puede parecer obvio, pero ayudará a mantener tus zapatos con buen aspecto sin demasiado esfuerzo.

El Nobuck se dañaría utilizando un cepillo de púas tradicional por lo que debes utilizar un cepillo suave. Las manchas tercas o las de agua pueden eliminarse con un foam de limpieza denso, con un pulverizador o usando un bloque de goma aterciopelado.


Renovar.
El color del Ante y del Nobuck puede revitalizarse con un spray restaurador. Usándolo con regularidad, encontrarás que la suciedad puede limpiarse con facilidad, ya que resultará más difícil que se impregne por debajo de la superficie.


Protección.
Protege tus zapatos de la suciedad, el agua o la grasa con un spray protector. Si, además, tus viejos zapatos no mantienen secos los pies como solían y se empapan cuando llueve abundantemente, intenta mejorar su resistencia al agua aplicándoles un spray protector. Te recomendamos que apliques 2 o 3 capas antes de usarlos y repetir la operación cada 2/3 semanas, dependiendo del tiempo de exposición a la lluvia.

 

 

Piel lisa o grabada

 

Los zapatos de piel requieren, en primer lugar, un cepillado suave para eliminar el polvo. Además, si estuvieran muy sucios, se deben frotar después con un paño humedecido en agua que, a su vez, puede tener un pequeño contenido de jabón (existen también en el mercado productos limpiadores específicos para manchas). Si se hace esto último, hay que dejarlos secar lentamente, a temperatura ambiente y sin exponerlos al sol. Una vez limpios y secos necesitan ser nutridos con un betún o crema adecuados, permitiendo durante un rato que la crema o el betún hagan su efecto. Finalmente, hay que abrillantarlos o pulirlos con un cepillo y trapo suave (en ese orden). Esto restablece el color original y el brillo. Te recomendamos que no apliques exceso de betún. No por ello conseguirás más brillo o color en tus zapatos de piel.

 

Piel trenzada

 

Cepilla el zapato con un cepillo suave para eliminar el polvo. Pásale después un trapo ligeramente húmedo y déjalo secar. Vuelve a cepillar el zapato para eliminar restos de tejido que hayan podido adherirse a la piel trenzada.

Aplica betún o crema adecuada con un cepillo en pequeñas cantidades. Ten en cuenta que el betún o crema puede quedarse sin extender entre los pliegues del trenzado y cuando comiences a andar podrías manchar tus pies, medias o ropa que entren en contacto con el zapato. Espera un rato a que la crema o el limpiador hagan su efecto, después abrillanta los zapatos con un cepillo limpio. Si utilizas un trapo pueden quedarse restos de tejido adheridos al trenzado.

 

Charol

 

El charool es cuero barnizado con una laca especial que se adhiere de forma permanenrte al cuero, le da un elevado brillo y lo impermeabiliza.

Con el uso prolongado o los cambios de temperatura el charol tiende a perder propiedades volviéndose opaco. A menudo las manchas deterioran la imagen natural del charol.

El charol se limpia con una gamuza humedecida en agua con unas gota de limpiamuebles o incluso leche, frotando el zapato en toda su extención y luego secándolo con un trapo seco. El brillo volverá automáticamente. Para la limpieza del charol no están recomendados los cepillos de lustre de calzado pues resultan agresivos para este tipo de material y acaban rallándolos.

Antes de limpiar el zapato siguiendo nuestros consejos, se recomienda hacer una pequeña prueba previa en una superficie pequeña apenas visible y observar el resultado final antes de limpiar todo el zapato.

Las manchas de aceite o grasa que caen sobre el charol pueden eliminarse aplicando una pequeña capa de alcohol con agua en proporción variable. Es importante diluir el alcohol en agua para evitar que algunos componentes agresivos del alcohol “quemen” el brillo natural del charol.

 

Tejido

 

El tejido puede limpiarse primeramente con un cepillo intermedio que elimine el polvo. Después se aplica una solución de agua y jabón suave (o limpiador que no sea agresivo) con un cepillo. Habrá que intentar aclararlo después para dejarlo secar posteriormente. Hay que tener cuidado si el zapato tiene componentes de piel, como suela, plantillas o algún tipo de detalle. Si se mojan hay que dejarlos secar lentamente sin aplicar fuentes de calor que aceleren el proceso, y seguir después los consejos para limpieza de la piel.

Cuando el zapato de tejido no tiene componentes de piel sino de goma puede meterse en la lavadora y dejarlo secar lentamente.

 

 

 

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